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  1. Hot and cold, that messy stuff

    jueves, 29 de noviembre de 2012

    He pasado varias unidades significativas de tiempo sin escribir porque, como siempre, requiere más esfuerzo encontrar las palabras necesarias para adjetivar los momentos bonitos que para hilvanar con letras los que no lo son tanto. 

    En determinado momento del relato te das cuenta de que en realidad a nadie le importa un diantre tu estado físico o mental. Sí, eventualmente sucede, te preguntan qué pasa y si pueden hacer algo al respecto, esperando, claro, que no pidas nada descabellado. La preocupación es genuina en ese punto. Después, en cualquier momento, te piden que te desahogues. Eso es lo más triste, que te lo piden, te piden que hables de lo que te acongoja para darte eso que es tan inservible y tan lo mismo de siempre, esas respuestas genéricas que no surten ningún efecto, así que yo directamente paso de comentarle algo a alguien. Las pocas veces que he dicho que me siento gorda o que no me siento cómoda en mi piel he obtenido bufidos, ojos en blanco o comentarios estúpidos a modo de contestación, y no, no me hicieron sentir mejor en absoluto. Ahora me siento mal, joder, MAL, con mayúsculas y en Verdana. No quiero la atención de nadie, no quiero palmaditas en la espalda, no quiero abrazos que no significan nada: quiero ser suficiente. Es algo tedioso de explicar y de entender, así que... retomando el asunto de la última entrada, bueno, haberme provocado el vómito de manera tan violenta e impulsiva me dejó adolorida, ronca, cansada y sin apetito, pero más o menos a las veinticuatro horas decidí comer algo para sentirme con energía. No había vuelto a pensar mucho en ello. Las heridas de mi muslo derecho han cerrado y sólo escuecen un poco ocasionalmente. Sé que no serán fáciles de ignorar para un tercero, pero estoy segura de que, como ha ocurrido con todas las demás, desaparecerán con el bronceado vacacional. No se lo dije explícitamente a nadie, aunque me encontraba perdida en el infierno. De a poco me hago perfectamente capaz de lidiar sola con ese tipo de cosas, y me alegra no necesitar involucrar agentes externos con los que corra el riesgo de ser mandada a la mierda. Más.



    Me aterra no saber si estas cosas están manifestándose de nuevo como una parte de mí de la que no puedo deshacerme, o si soy yo la que hace parte de ellas.


    That's it. No me encuentro precisamente bien, pero sobreviviré.

    Un abrazo.

  2. 2 comentarios:

    1. I'm a boy dijo...

      Me entrsitecen algunas cosas y me contentan otras. Yo sé exactamente lo doloroso y lo agobiante que es caminar con miedo a pasar frente a cualqier superficie que refleje tu imagen, uno a veces no puede evitar voltear para observarse a no mismo en el reflejo de los vidrios de los anaqueles de los centros comerciales y, al hacerlo, un pequeño electro-shock es enviado directamente en el pecho al confirmar que "sí, estás gordo".

      No quiere ser genérico, no quiero decirte más de lo que ya te han dicho y de lo que tú sabes, pero las inseguridades nos llevan a un sólo lugar; a un abismo insoportable.

      Por favor, sigue creciendo emocional y sentimentalmente con tu chico, sé feliz no me olvides. Te quiero.

    2. Anónimo dijo...

      Es que todos los seres humanos tenemos un objeto de deseo. Por esto se entiende algo grande o grandioso, la meta cumbre de nuestras vidas, pero no. Todos tenemos distintos objetos a perseguir y van desde lo más pequeño a cosas más grandes. A mí me costó mucho aceptarlo porque soy de esos cachorros asustados que aun dándose de cabezasos a la pared siguen creyendo que alguien podrá quererme sin querer algo de mí. Pero tampoco tiene que ser dramático, es decir, el objeto de deseo de otra persona podría beneficiarte también.
      Así que por esto estoy de acuerdo con vos que la gente pregunta cómo estás esperando no tener que hacer mucho o caen en el cliché del "a todos nos pasa" o esas respuestas genéricas que no ayudan en nada como dijiste. También estoy aprendiendo a cerrar la boca, a secas, porque hay una verdad por encima de muchas otras que es que si al otro no le sucede lo que a vos en carne propia, no va a involucrarse, adentrarse ni saber cómo se podría solucionar tu problema. Además de que muchas personas se autosatisfacen con sólo preguntar cómo estás o prestarte oreja. Eso para muchos es más que suficiente independientemente de las tonterías que puedan responder o su real falta de compromiso.

      Que tengas un amor es maravillo. No lo uses en tu contra. No te sientas culpable si él te halaga y vos seguís sintiéndote fatal. No es nada fácil pelear contra nosotras mismas.

      Espero estés mejor. Un abrazo. Te sigo.

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