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  1. What 'vacation' means.

    sábado, 22 de diciembre de 2012

    I am strong, love is evil.

    Aquí estoy, escribiendo de nuevo, tras una semana que pareció un viaje de turismo emocional. Yo, por supuesto, la visitante. Escribo desde el ordenador de escritorio de mis padres, ese que alguna vez monopolicé para chatear con él o para pasarme las horas en la blógsfera anoréxica.

    El fin de semana que pasó estuve con algunos amigos con el fuego y las cervezas por escenario. Hacía cuatro años no se hacía algo similar, y la última vez me sentía gorda, no quería hablar, estaba vestida de negro y tenía el iPod en volumen infinito, así que, por supuesto, regresé a casa temprano. El sábado tenía la sonrisa pegada en la cara y la risa era mi banda sonora. Había gente nueva. Sé que caí bien, acostumbro a hacerlo en mis días buenos. El día siguiente fue otra historia, una de la que no quiero hablar mucho: tuvimos mi novio y yo la primera discusión medio en serio: iba a ser un buen día, pero los sucesos comenzaron a desarrollarse de manera desafortunada. Acabé queriendo vomitar la frustración en el baño de un bar mientras él tocaba la guitarra en el escenario, y desperté al día siguiente con los ojos como dos tomates con pupilas porque lloré más o menos durante toda la noche. Nota mental: no, pensar que todo va a estar bien, que son cosas mías y que es mejor ignorar el problema nunca lo soluciona. Mi enfado era razonable, la responsabilidad fue compartida, y el acercamiento posterior más suyo que mío, lo que, supongo, es algo positivo, porque es una de las personas más orgullosas que conozco. En fin, acabamos abrazados y tomando café de madrugada.


    El martes, feliz cumpleaños a mí. Mi madre organizó una pseudo-comida con la familia cercana, y sí, los cumplí feliz. Ayer también hubo comida familiar en casa, puesto que ella tiene la costumbre de invitar a comer a sus hermanos que no son pocos y sus familias para mantener la tradición de mi difunta abuela: reunir a la familia con frecuencia. Mis amigas estuvieron en la tarde y, de nuevo, feliz cumpleaños a mí.
    Es... curioso, pero este año ha sido un buen año y diciembre no se ha quedado atrás, regalos aparte. No sé si soy yo o qué es, pero estoy, por mucho, más satisfecha que otros años. Supongo que en las siguientes entradas haré algún tipo de balance, porque es lo que suele suscitar saber que nos pasaron por encima 366 días. 

    I'ts a version of perversion... 

    Mañana a las 6 pm. viajo a una ciudad que es todo sol y mar, lo que supone algunos inconvenientes:
    1. Siempre, sin importar si tengo que pasar un fin de semana a veinte minutos de Bogotá, me disgusta no estar con mi chico. Me siento incompleta, echo de menos sus besos y me hace falta su manera de encajarme en su cuerpo, y, bueno, no es una sensación cómoda en absoluto. Ahora hay que imaginarse cómo me sentiré durante más de quince días y con mil kilómetros entre nosotros.
    2. ¿Recuerda alguien los últimos cortes que...? Pues bien, la cicatriz vertical ha adquirido un tono muchísimo más claro que el de mi piel. Me parece que tendré que ver tutoriales de maquillaje en Youtube, por lo menos hasta que consiga broncearme lo suficiente como para que no se note y mi madre no se ponga neurótica.
    3. Ayer me bajó la regla. Quería lanzarme por la ventana porque el dolor era insoportable, pero logré menguarlo un poco y seguir viviendo. El rollo es que no podré ponerme un traje de baño cómodamente hasta dentro de, más o menos, cinco días. Si bien me da tiempo con el punto anterior, la perspectiva me aburre.
    4. Está la obviedad eterna que no tengo que explicar, algo que, aunque no me impide pasarlo bien, sí me resulta incómodo: mi cuerpo.
    5. Le echaré de menos en extremo, veré la puesta de sol de película en la playa y pensaré en él, y seguiré echándole de menos cuando amanezca y me haga falta su voz.  No dejaré de extrañarlo y no disfrutaré nada igual que si lo hiciera con él.

    Mañana escribiré desde allí, supongo. La verdad es que no estoy muy inspirada. 

    Una de las cien mil cosas por las que estoy segura de quererlo infinitamente es que no lo necesito cuando no me encuentro bien o cuando me apetece celebrar: lo necesito todo el  tiempo, sin disyuntivas, de esa manera que te complementa, que te hace sentir en casa sin importar en qué lugar o situación te encuentres.

                  

    En fin, creo que tengo un poco de miedo. Lo de siempre, miedo de que esta aparente estabilidad retorcida se vaya por el inodoro, y entonces yo vuelva a sentirme brutalmente mal y demás. Sé que a veces es necesario tambalear para valorar la seguridad, pero creo que lo he hecho tanto que no quiero moverme un ápice de donde estoy, de este lugar seguro que algún déficit de algo en mi cerebro me va a quitar eventualmente. Tampoco quiero viajar sin él, pero hay que respirar profundo y ya estuvo.


    ... that's only for the lucky people.



  2. 3 comentarios:

    1. Anónimo dijo...

      Supongo que es normal que duela el amor cuando es algo tan preciado, cuando estamos tan concientes de que lo es. Está bueno. Seguramente van a tener más de esas discusiones "medio en serio", es esperable por estadística, digamos..

      Te digo feliz cumple? No sabía que cumplías y ya pasó, pero me alegra que estuviera bien. Andá y tratá de pasarla lo mejor posible, desordenate, olvidate de todo lo más que puedas.

      Un beso.

    2. Alice Blue dijo...

      Nat,
      Te noto tan bien y me alegro tanto por eso.
      Las peleas en pareja son normales a veces pesan porque creo que los amamos irracionalmente pero tienen razón cuando dicen que las reconciliaciones son las mejores, haya o no haya sexo.
      Me alegra tanto que hayas disfrutado de tu cumpleaños, estoy muy contenta por ti.
      La regla pasa y siempre existen los tampones xD, disfruta y ya te escribo por facebook.
      Besos

    3. Anónimo dijo...

      Sólo me paso para agradecerte por tu consejo. Por ahí para vos son palabras que salieron fácilmente de tu boca, pero la verdad que estoy tan enredada en mi mente que me hiciste pensar mejor. Y tenés razón, a largo plazo hay que pensar también (es mi talón de Aquiles).

      Besos y felices fiestas :)

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