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  1. This is not what I had planned.

    domingo, 14 de abril de 2013

    I use the deadwood to make the fire rise


    No han faltado sucesos que me han hecho sentir bien pero, como es usual, la sensación pasa pronto y cede sin reparos el espacio a la vocecilla que empieza susurrando que no soy suficiente y acaba gritándolo y poniéndolo en avisos luminosos. No tengo a quién culpar, por supuesto, porque esto que me invade es apenas el producto de lo que decidí hacer, de las formas en que decidí reaccionar a las situaciones. Es decir, no puedo y no quiero decir que él me hizo insegura, que ella me hizo inconforme, porque en el fondo yo podría haber elegido algo diferente a alternar la autocompasión y la paciencia, a presionarme porque no puedo presionar a nadie más y convertirlo en mi modus operandi. Pude, pero no lo hice, y aquí estoy, sentada en el sofá con el ordenador en las piernas intentando escribir lo mismo de siempre de alguna forma amable que oculte mi perpetua repetición. Fallando. De nuevo.

    No he dejado de comer para nada, y tampoco he seguido una dieta especialmente restrictiva, pero para todos he adelgazado. En realidad, el único hábito que recién adquirí es el de llevar agua siempre conmigo: tengo que caminar mucho entre semana, así que tengo mucha sed durante el día. Intento mantenerme estable, sobre todo porque sé que, de no hacerlo, mi concentración desaparece y mi irritabilidad se eleva a las nubes, pero los comentarios no se han hecho esperar. "Como tú eres delgada", "igual casi ni comes", "voy a empezar a tomar agua, a ver si me vuelvo flaca como tú". ¿En serio? A veces parece un complot. ¿Se fija alguien en la cantidad de comida que ingiero diariamente? ¿Me han visto sin ropa? No. Siempre respondo que soy normal por no escandalizar a nadie, pero la verdad es que no me veo precisamente delgada. Mucho menos 'flaca'. 
    La última vez que me hice daño y acabé en el baño fue hace cosa de un mes. Hoy escribo porque no me hacen falta la comida ni el amor, pero me sobran el miedo y las ganas de lastimarme. Si consigo irme a la cama sin ver una gota de sangre me habré vencido, por lo menos por esta noche... y, aunque no sé cuánto dure la victoria, aunque a veces da igual hoy o dentro de una semana, aunque no piense tanto en mí como en los demás, sabré que pude ser más fuerte que esto durante un momento.

    En fin... quería poner todo el drama aquí porque no puedo seguir expresándolo en carne y hueso. Han ocurrido cosas lindas, memorables, pero también cosas tan chocantes, emocionalmente hablando, que estoy un poco sobrecargada. Sumando que más o menos me ocupan otros asuntos más o menos preocupantes. 

    Los resultados del examen óseo indicaron que tengo alguna clase de desgaste en las articulaciones de las manos, de ahí el dolor. El sábado me harán una colonoscopia para descartar cualquier clase de anomalía en mi interior de una forma bastante literal, por cierto. Supongo que vendré luego a comentar qué tal me fue todo.

    Buenas noches.



  2. 1 comentarios:

    1. Nana Monster dijo...

      Estas en una guerra emocional y creo que esas son las más difíciles, pero si ya aguantaste un mes sin lastimarte ¿Por qué hacerlo ahora?
      Usa esas cosas lindas que te estan pasando como algo en qué apoyarte cuando sentís que todo va mal.

      Espero que poco a poco vayas encontrando estabilidad (que es lo más difícil), seguridad y autoestima. Un abrazo enorme♥

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