Y en fin.
Me queda un poquito del café con leche que me preparé para cenar porque tengo un frío en el corazón que es un tanto incertidumbre y otro desorientación. Mis dedos vuelan sobre un teclado al que le falta el 7, y no sé.
Se me congela el alma y se me va la calma. Me vuelve la ansiedad en oleadas pequeñas y se me acumulan las lágrimas con las canciones viejas. Y un la he cagado tanto susurrado por mí misma en mi oído derecho. Lágrimas y picor en la nariz.
Estuve en el psicólogo. Me dijo que tengo que perdonarme y le entendí, entendí todo lo que me explicó de mí misma. Pero no puedo porque la he cagado tanto. Se suma un no lo merezco que grita mi voz en mi oído derecho, y quedo sorda durante un momento. Y sí, el psicólogo tiene razón hasta que me golpea la certeza de que soy afortunada por equivocación, de que no puedo olvidar y mucho menos perdonarme hasta saberme perdonada. Y no. No, no, no. Jamás. Nunca. No.
¿O sí?
Esto sólo fue una catarsis. Porque de otra forma no puedo. El 10 de octubre fueron 3 meses sin abrirme la piel. Vomité deliberadamente 2 veces para sacarme la ansiedad, una tras un episodio que prefiero no recordar y la otra después de que mi madre se fue a la clínica por urgencias. No he dejado de comer.
E igual no sé. El 95% de lo que ha sucedido durante estos 3 meses sin escribir ha sido bueno. Empecé a estudiar Literatura, estuve en el concierto de Love of Lesbian...
Estuve en el psicólogo. Me dijo que tengo que perdonarme y le entendí, entendí todo lo que me explicó de mí misma. Pero no puedo porque la he cagado tanto. Se suma un no lo merezco que grita mi voz en mi oído derecho, y quedo sorda durante un momento. Y sí, el psicólogo tiene razón hasta que me golpea la certeza de que soy afortunada por equivocación, de que no puedo olvidar y mucho menos perdonarme hasta saberme perdonada. Y no. No, no, no. Jamás. Nunca. No.
¿O sí?
Esto sólo fue una catarsis. Porque de otra forma no puedo. El 10 de octubre fueron 3 meses sin abrirme la piel. Vomité deliberadamente 2 veces para sacarme la ansiedad, una tras un episodio que prefiero no recordar y la otra después de que mi madre se fue a la clínica por urgencias. No he dejado de comer.
E igual no sé. El 95% de lo que ha sucedido durante estos 3 meses sin escribir ha sido bueno. Empecé a estudiar Literatura, estuve en el concierto de Love of Lesbian...