Screams all sound the same.
No dormí muy bien. Me lastimé. No sé cuántos cortes horizontales, uno vertical, en el mismo escenario de las dos veces anteriores. Asumo que no será muy bueno abrir nuevas heridas sobre heridas que acaban de cerrar, pero no caí en cuenta hasta después. Tampoco es que sea algo muy relevante.
Después he visto una película, Amor y letras. La verdad es que me ha gustado muchísimo: un adulto taciturno conoce a una chica activa y jovial de diecinueve años, y entre ellos no sucede nada significativo, fuera del intercambio de cartas escritas a mano y de contenidos encantadores. Es la clara ilustración de la idealización en la que pueden desembocar unas letras bien puestas, y el dolor del choque de la realidad con la imagen irreal y la atmósfera idílica de una relación sin rótulo. Quizá me gustó por eso, porque aunque la chica es un poco ridícula, al final acaba bebiendo de más y teniendo sexo con alguien cuyas palabras nunca hicieron mella en ella, alguien que acaba situándola en su órbita relacional adecuada.
En fin, ya sé que he sido algo escueta, pero me apetecía actualizar sin profundizar mucho en ciertos sucesos. Bien dijo Sartrè que «e

Tengo que decirlo: amo cómo escribís. Y me gusta mucho Sartrè (no creo que le extrañe a nadie). Tuviste una semana de esas, digamos... "bien"? Me intriga en qué se convertiría el relato si dieras más detalles, pero entiendo si no es necesario. Sos muy bonita y la foto está muy buena. Si tenés algún secreto para llevar tan bien el cabello así de largo, te pido lo compartas. Fin de parte frívola jaja!
Esas charlas como la que tuviste son fascinantes, lástima que no pueden tenerse con cualquiera. No sé si sorprende que haya pasado con una mujer, pero lo que pienso por mi experiencia es que generalmente son los hombres con quienes una pasa horas "filosofando". No sé bien por qué se hace más simple. Bueno, me imagino. Somos mujeres.
Un beso enorme :)